“ALERGIA A LAS PULGAS” (DAPP)

La dermatitis alérgica a la picadura de las pulgas (DAPP) es una hipersensibilidad frente a los antígenos contenidos en la saliva de las pulgas. Es la afección cutánea más frecuente en perros y gatos en lugares cálidos y más o menos húmedos (área mediterránea). En zonas continentales suele ser un proceso estacional, iniciándose en primavera o verano y cesando en otoño o invierno. Sin embargo, una vez establecido el estado alérgico basta una picadura semanal para su mantenimiento, por lo que suele convertirse en un proceso perenne. La infestación por pulgas no conlleva necesariamente a una DAPP, por lo que no hay que confundir los dos procesos.

La DAPP es rara encontrarla antes de los 6 meses de edad. Suele presentarse entre el año y los 3 años, aunque algunos autores consideran el periodo de aparición de los 3 a 5 años.

En perros aparece una dermatitis con picor, con formación de costras y escamas en el área lumbosacra y miembros posteriores.El rascado causado por el prurito en casos severos

puede originar alopecias en axilas, ingles, cuello y pabellones auriculares. En gatos aparecen pápulas costrosas en la parte dorsal del cuerpo, extendiéndose hacia cuello y abdomen, con alopecia secundaria y pelos rotos. La localización principal de las heridas es lumbosacra (por encima del rabo). La aparición suele ser estacional (primavera-verano), aunque los climas templados de las ciudades así como las calefacciones en los hogares hacen que las pulgas puedan sobrevivir en épocas más frias. Aunque no seamos capaces de localizar a las pulgas, la presencia de sus deyecciones nos indica que animal ha tenido o tiene pulgas. Hay que tener en cuenta que la picadura de un solo parásito puede causar la alergia, por lo que hay muchas ocasiones en las que no es posible encontrar restos de heces ni individuos sobre el animal.

CONTROL Y PREVENCION

Es fundamental implantar un control de las pulgas a todos los niveles, tanto sobre el animal, como en el medio ambiente (cama, casa, alfombras, establos…) El control ambiental es el más importante, pudiéndose usar combinaciones de adulticidas y reguladores del crecimiento. Sobre el animal hay que utilizar productos de aplicación tópica (pipeta o spray). Al resto de animales que convivan con el afectado hay que tratarles igualmente. Usualmente es necesario controlar el prurito, para lo que se aplicará un tratamiento concurrente con prednisona o prednisolona según indicación del veterinario.

Utzi erantzun bat

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